El Modelo Nacional de Transformación Organizacional
El Modelo está representado por la figura del rehilete que refleja a la organización en constante movimiento con su entorno.
- Perfilar el rumbo permite traducir el propósito en visión y decisiones estratégicas con sentido de futuro.
- Colocar a la persona al centro moviliza el talento, la cultura y las relaciones que sostienen esa dirección.
- Habilitar el cambio activa los procesos, tecnologías, conocimientos e innovaciones que convierten capacidades en acción.
- Crear valor compartido da significado los resultados, legitimando la contribución de la organización y fortaleciendo su vínculo con el ecosistema organizacional.
Es un referente para desarrollar una cultura abierta al cambio, el aprendizaje continuo, la innovación y la generación de valor.
El Modelo tiene una arquitectura de cuatro niveles complementarios que permiten guiar, diagnosticar y evolucionar la transformación de la organización.